Biomimética e Inteligencia Colectiva

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Arquitectura biomimeticaLa naturaleza puede inspirarnos para explorar patrones de interacción emergentes que ayuden a entender mejor los modelos de Inteligencia Colectiva en grupos humanos. Steven Johnson, en su libro“Sistemas emergentes” (2001), demuestra de forma magistral cómo esa conexión (llamada Biomimesis o Biomimética) está cargada de metáforas. La web Ask Nature, del Biomimicry Institute, reúne a su vez cientos de ejemplos de asociaciones de ese tipo.

En su momento comenté que una de la cosas que me agradó de la Collective Intelligence Conference celebrada por el MIT en Abril de 2012 fue escuchar a Deborah Gordon (Stanford) y Ian Couzin (Princeton), dos “etólogos” o “biólogos del comportamiento” (Behavioral Biology), que es una rama de la biología que se dedica al estudio de los patrones de comportamiento de los animales en sus hábitats naturales. No son “biólogos” en su sentido clásico sino grupos multidisciplinares que hacen un uso creciente de las matemáticas y de las ciencias de la computación, así como de dispositivos de tracking y geolocalización para investigar el comportamiento colectivo de los enjambres, o “Swarm Intelligence”, una rama de la Inteligencia Artificial que se basa en el comportamiento colectivo de sistemas descentralizados y auto-organizados.

Gordon estudia el sistema de forrajeo en las colonias de hormigas de Estados Unidos y Argentina como modelo de análisis de interacciones colectivas complejas. Mientras que Couzin ha elegido a los peces para testar a pequeña escala hipótesis relacionadas con las dinámicas grupales. Quedé fascinado con el experimento que contó Couzin en la Conferencia, y que comentaré en otro post.

Los ejemplos que aportan estos investigadores deben ser examinados con cautela a la hora de extrapolar a colectivos humanos conclusiones extraídas de estudiar agregaciones de (otros) animales. Sin duda que somos mucho más complejos que otras especies. Pero el hecho de que una hormiga, una langosta o un grillo sean como individuos mucho menos inteligentes que un ser humano puede explicar que tengan la necesidad de unirse y buscar mecanismos colectivos que aumenten la inteligencia grupal como comunidad. En el caso opuesto estamos las personas, que nos creemos tan listos individualmente que hemos llegado a pensar que con eso basta, que con ese “egoísmo (tan) inteligente” será suficiente para que las cosas nos vayan bien como especie, y quién sabe si éste puede ser un error fatal.

La especie humana es tan inteligente a escala individual que añade un exceso de complejidad a los sistemas, así que es probable que la única manera de encontrar un equilibrio socialmente óptimo es poniéndonos de acuerdo alrededor de unas “reglas simples” de colaboración. Pero resulta que muchas de esas “reglas simples” se encuentran optimizadas en la naturaleza, y se manifiestan a menudo a través de los mecanismos de detección de señales con que los llamados insectos sociales se ponen de acuerdo para realizar tareas mucho más exigentes que las que permitirían su talento individual.

En algunos animales las señales que necesitan para tomar decisiones no se detectan de forma individual sino por agregación colectiva. En el caso de las hormigas sólo necesitan información local, la que tiene cada una a su alcance, para optimizar el rendimiento de la colonia. Así que desentrañar la complejidad de esos sistemas aporta metáforas alternativas a las del control central.

Lo que quiero decir es que estas historias-de-biología son mucho más que eso porque están llenas de metáforas sociales de las que podemos aprender y que nos deberían servir para pensar-fuera-de-la-caja, que bastante nos hace falta.

Estos enjambres actúan en conjunto de una manera sorprendentemente coordinada, adoptando una inteligencia-de-grupo que aflora de una optimización de sinergias. Sí, vale, entiendo que eso puede asustar un poco pero… hay muchas zonas grises todavía por explorar entre el egoísmo extremo del homo economicus con que se intenta “resolver” casi todo en el Capitalismo y el colectivismo forzado de los regímenes totalitarios.

Y digo más. Cuando se nos advierte que el comportamiento de los animales es demasiado colectivista, y que su aplicación al ser humano significaría reprimir la creatividad individual, uno se plantea si a escala social no hay ciertos tipos de desafíos que probablemente necesiten más coordinación que improvisación onanista. Ahí tenemos, por ejemplo, la noción del procomún, que a mí me parece un punto de vista que responde bien a muchos de los problemas colectivos a los que se enfrentan las “colonias” humanas.

Bicheando por Internet (nunca mejor dicho) me encontré el blog de Nelson Piedra, que habla sobre estos temas con bastante criterio. Termino el post con esto que dice sobre lo que él ha aprendido de los llamados “insectos sociales”, porque me parece sumamente interesante:

Yo envidio a los insectos por su talento comunal; he intentado varias veces reproducir el modelo en las iniciativas que están a mi alcance: emprendedores, grupos de investigación, docencia, trabajo en equipo. Estoy contento con lo conseguido aunque sé que puedo mejorar si entiendo las claves de su funcionamiento. En este sentido, son tres los aspectos que hacen que los insectos sociales sean exitosos: 1) Flexibilidad: la colonia puede adaptase a un entorno cambiante, extremo, adverso; tiene capacidad de auto-recuperarse, 2) Robustez: cuando uno o más individuos fallan, se equivocan o mueren; el grupo puede seguir ejecutando la tarea, 3) Auto-organización: las actividades no se controlan centralizadamente, ni se supervisan localmente (…) En general las ciencias complejas, y en particular la inteligencia de enjambres han determinado que si un individuo sigue reglas simples, el comportamiento resultante del grupo puede ser sorprendentemente complejo y altamente efectivo. A la larga la flexibilidad y la robustez son resultado de la auto organización”.

Ahí lo dejo. Prometo seguir hurgando en la naturaleza para explorar nuevas metáforas y aplicaciones de interés para la Inteligencia Colectiva.

Nota: Leer este post en Inglés (Read this post in English)

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